Orientación solar del edificio
Estrategia de referencia · Sin puntuaciónSitúa y organiza el edificio para aprovechar la luz y las ganancias solares útiles, a la vez que limita el sobrecalentamiento y la demanda energética.

Cómo funciona
La orientación condiciona cuándo y cuánto sol reciben fachadas y huecos. En un diseño pasivo se coordinan orientación, acristalamiento, protección solar, distribución interior y masa térmica.
No existe una orientación universalmente óptima: el clima, el uso, las sombras, el entorno y la necesidad de calefacción o refrigeración cambian la respuesta adecuada.
Cuándo tiene sentido
- Proyectos nuevos o rehabilitaciones profundas
- Parcela con margen para decidir implantación y huecos
- Diseño acompañado de análisis climático y de sombras
Cómo aplicarla
- 1
Analizar la trayectoria solar, el clima y las obstrucciones durante todo el año.
- 2
Ubicar usos y huecos según necesidades de luz, calor y vistas; dimensionar protecciones solares.
- 3
Simular demanda y confort y revisar el diseño junto con ventilación, envolvente e instalaciones.
Beneficios potenciales
Mejor luz natural
Menor demanda energética
Mayor confort interior
Limitaciones y precauciones
- Optimizar solo la captación solar puede aumentar el sobrecalentamiento o el deslumbramiento.
- La parcela, el tejido urbano y otros objetivos del proyecto pueden limitar la orientación.
- Debe verificarse con análisis del clima local, no mediante una regla fija.


